La dermatitis atópica es una enfermedad multifactorial y extremadamente compleja que se produce por la confluencia de una barrera cutánea que no funciona adecuadamente, una respuesta inmunológica inapropiada a alérgenos y todo ello facilitado por factores genéticos. Además existen factores ambientales que dan lugares a cambios epigenéticos sobre el ADN aumentado la posibilidad de desarrollar un cuadro de dermatitis atópica
La piel es el órgano más grande del cuerpo y su principal función es protectora frente agentes externos, además de impedir la perdida de agua entre otras funciones. Cuando la barrera cutánea es sana y competente permite que exista una mayor diversidad de microbioma (microorganismos que viven sobre la piel de forma natural ),elimina gran parte de sustancias alergénicas de la piel y mantiene una adecuada hidratación de la piel, pero fallos en la barrera cutánea provoca perdida de agua, cambios en el PH de la piel, sobrecrecimiento bacteriano aberrante, la producción de algunas citoquinas inflamatorias, así como aumento de la permeabilidad de algunos antígenos.
La dermatitis atópica provoca una cascada inflamatoria muy compleja, fallos en dicha cascada provocan cambios en las células presentadoras de antígeno que activan mediadores inflamatorios con el prurito y del mismo modo esto provoca aumentos de las citoquinas.
De los signos clínicos, el más importante es el prurito, que afecta principalmente a la región facial, piel de la cara interna de los pabellones auriculares, extremidades distales, axilas e ingles. Los signos cutáneos pueden acompañarse de síntomas extra cutáneos como rinitis, conjuntivitis o signos digestivos. Los perros afectados suelen debutar jóvenes y es común observar signos ya alrededor del primer año de vida.

Patrón de distribución habitual de la DAC. ICADA Diagnostic Guidelines 2015
Otros patrones lesiones son excoriaciones, dermatitis miliar, alopecias autoinducidas.
El prurito es un mecanismo de defensa, una sensación protectora, que esta provocado por múltiples mediadores que actúan sobre diferentes receptores neuronales. Las fibras implicadas en el prurito tienen terminaciones desde epidermis hasta el cerebro.
Entre el 3-15% del total de pacientes caninos presentan signos compatibles con dermatitis atópica y el prurito es el motivo de consulta del 30-40 % de las consultas dermatológicas. Es importante conocer que el prurito es una sensación que se integra en la corteza cerebral, lo que implica una sensación consciente, por lo que es muy difícil ignorar el prurito, es una sensación muy desagradable. El picor induce al rascado de la zona afectada, produciendo una sensación de alivio inmediato, por lo que evitar el rascado es muy difícil.
El diagnostico de la dermatitis atópica es complicado y debe de ser personalizado teniendo encuentra las características propias de cada paciente, existen animales con clara estacionalidad de los síntomas y otras que perdura durante todo el año. Lo que nos puede dar pista sobre qué tipo de pruebas serian necesarias.
Lo primero que se deben realizar son pruebas de exclusión de otras enfermedades como enfermedades parasitarias, inmunológicas, infecciosas, hormonales e incluso tumorales.
Una vez que tenemos descartadas otras posibles patologías se pueden realizar pruebas como dietas de eliminación durante un mínimo de 8 semanas cuando existen sospechas de alergia alimentaria, así como mediciones de IgE y IgG alérgeno-especifico comúnmente llamadas pruebas de alergia, pero el resultado negativo de dicha prueba no excluye a la dermatitis atópica por lo que solo se recomienda solo en determinados casos.
Existen unos criterios que nos pueden guiar en el diagnostico, los criterios de Favrot
Criterios clínicos de Favrot de la dermatitis atópica canina.
1. Inicio de los signos clínico antes de los 3 años
2. El perro vive sobre todo dentro de casa
3. El prurito responde a corticoides
4. Infecciones crónicas o recurrentes
5. Prurito podal de las extremidades anteriores
6. Afección de los pabellones auriculares
7. No afecta a los márgenes de los pabellones
8. No afecta a la zona dorso lumbar
Si un paciente cumple con cuatro o más criterios presentan más de un 80 % de posibilidades de padecer una dermatitis atópica. Peo no cumplir con dichos requisitos no excluye de la dermatitis atópica.
La dermatitis atópica no tiene un único tratamiento y es muy poco probable de curar por lo que nos enfrentamos una enfermedad crónica.
Considerando que la dermatitis atópica es una enfermedad en la que hay muchos factores implicados, el tratamiento hay que realizarlo de forma multifactorial, mejorando la barrera cutánea, evitar en lo posible el alérgeno, usando fármacos antipruriginosos y en los caos que sea posible la inmunoterapia alérgeno-especifica.
En resumen la Dermatitis Atópica canina es una enfermedad inflamatoria crónica recidivante de la piel, intensamente pruriginosa que presenta reacción inadecuada del sistema inmunitario ante antígenos comunes que se presenta a menudo en familias con enfermedades atópicas, por lo que se requiere de un profundo conocimiento de la piel y de su funcionamiento, así como una implicación del tutor para conseguir una mejor calidad de vida del animal.
María Teresa Cáceres Moro
Veterinaria Directora SomosVet Afán de Ribera
Postgrado en dermatología Ifevet